Si eres un cultivador nato de tomates, seguro que sabes que la tuta es la oruga más temida del hortelano. Esa oruga suele ser la peor pesadillas para cualquier huerto doméstico en el que se cultive tomates. ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo prevenirla y evitarla? ¿Existe un remedio natural? Poco a poco iremos resolviendo estas dudas.

La tuta: qué es

La Tuta absoluta es una plaga originaria de Sudamérica. Principalmente afecta a cultivos como el tomate, la patata, el pepino, el pimiento y en menor medida, a la berenjena.
Se la conoce también como la polilla del tomate.
La oruga es la fase inmadura del bicho, y se come los frutos, tallos y hojas.
La polilla es la fase adulta, la que pone los huevos que más adelante se convertirán en orugas.
Así que como prevención: evita que las polillas se posen en la planta y si no llegas a tiempo, que las larvas eclosionen.

Cómo sé que a mi tomatera le ha atacado la tuta

Muy fácil: verás en los tomates agujeros por los que la oruga se ha comido parte de él.

Cómo combatir la tuta de manera natural

Para combatir cualquier plaga en el huerto, te recomendamos que uses un insecticida – o fungicida, si es el caso- biológico, 100% natural. ¿Por qué? Si lo que cultivas debes comerlo, mejor tratamientos con componentes naturales. Aunque con los químicos, solo debes tener en cuenta dejar un período de seguridad entre el tratamiento y la ingesta.

¿Y cuál es el mejor tratamiento? El Bacillus Thuringiensis, que es un insecticida biológico muy efectivo contra las larvas de insectos, previniendo que éstos ataquen a las plantas, tanto de jardín como huerto. Resulta especialmente eficaz contra las orugas que dañan plantas y cultivos, especialmente eficaz con la tuta del tomate.

Una de sus principales características del Bacillus Thuringiensis es que respeta la fauna beneficiosa, por lo que no perturba el equilibrio ecológico, siendo inocuo para las personas y la fauna terrestre y acuática. Así que natural y respetuosa 100%.

El Bacillus Thuringiensis es una bacteria que habita en el suelo, que se usa comúnmente como una alternativa biológica al plaguicida químico, por su alta eficacia.